Disparidad y exclusión social en la educación: Lastre del crecimiento

Ponente: José Ulises Cedillo Rangel*

Resumen: La disparidad y exclusión social en la educación, como lastre del crecimiento y desarrollo socioeconomico de México. Factores que impiden la formación de ciudadanos con niveles académicos mínimos e igualitarios, para su inserción a las actividades económicas del país, que le garanticen la satisfacción de sus necesidades básicas a plenitud.

Desarrollo del Tema: Características de una nueva educación para los mexicanos.

México presenta un retraso de 20 años en materia de educación básica, frente a países desarrollados como Inglaterra o Suecia; lo que trae como resultado una deficiente formación en el aprendizaje de los jóvenes menores de 15 años impidiéndoles una adecuada inserción en el inicio de su vida laboral ante los medios de producción globalizados.

Existen diversos factores  que en la historia de nuestro país han mermado el crecimiento educacional de la nación, considerando que el más representativo es la “disparidad y exclusión social”. 

La Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos en su artículo 3° consagra:

“Todo individuo tiene derecho a recibir educación. El Estado –Federación, Estados, Distrito Federal y Municipios–, impartirá educación preescolar, primaria, secundaria y media superior. La educación preescolar, primaria y secundaria conforman  la educación básica; ésta y la media superior serán obligatorias…”    

Pero la tarea del Estado no termina solo con impartir la educación, debe de cumplir con estándares mínimos de calidad que garanticen el desarrollo de las capacidades humanas tal y como lo marca el mismo artículo 3° de nuestra carta magna que a la letra dice:

“…La educación que imparta el Estado tenderá a desarrollar armónicamente, todas las facultades del ser humano y fomentará en él, a la vez, el amor a la Patria, el respeto a los derechos humanos y la conciencia de la solidaridad internacional, en la independencia y en la justicia…”

Es decir, el Estado tiene la obligación de impartir una educación incluyente, digna, gratuita, y sobre todo asimétrica en todas las regiones del país, sin importar religión, origen étnico, clase social, etc., pues de eso depende que todos los ciudadanos mexicanos obtengan un desarrollo educativo igualitario.

La disparidad y la exclusión social es cada día más marcada en el Sistema Educativo Mexicano, por factores como: un mínimo de planteles de enseñanza de lo cuales los existentes se encuentran en condiciones no aptas para la formación de los educandos.

Es muy marcada esta desigualdad que existe entre una escuela rural y una citadina, toda vez que las escuelas rurales no cuentan ni siquiera con una mínima infraestructura optima para las labores de docencia. Por su parte las escuelas de las grandes urbes se encuentran rebasadas en su capacidad de atención para el número de alumnos que día a día reciben en sus aulas, motivo por el cual la educación que se imparte es mala y deficiente. Por lo cual es necesario que se impulse urgentemente que el Gobierno Mexicano atienda a las recomendaciones que Organismos Internacionales le ha manifestado – como la UNESCO, ANUIES- en el sentido de invertir un 6 u 8% del PIB para la educación, de esta manera se recapitalizara el Sector Educativo contando con un mayor dinamismo para crear una infraestructura competitiva que se encuentre a los niveles que esta nación necesita para desarrollarse como una nación encaminada a consolidarse internacionalmente.

Un factor más que incrementa la disparidad y la exclusión social en el Sistema Educativo es la poca o casi nula capacitación de los encargados de enseñar en las aulas, nos referimos a los Profesores. Esta profesión es una de las más loables en nuestro país, y un pilar fundamental del desarrollo en México, han desviado la labor para la cual fueron capacitados, esto se debe a que se han convertido en rehenes de un Sistema Político desinteresado en aumentar los estándares de calidad de la educación de nivel básico del país, y de un sindicato que solo vela por sus interese políticos, estas deficiencias en el sistema educativo mexicano se ve claramente reflejado en la Prueba Enlace (Evaluación Nacional de Logro Académico en Centros Escolares), donde las estadísticas reflejan que un 42.7% tienen un nivel académico deficiente y solo un 2.7% cuanta con un nivel de excelencia a nivel nacional.

Estos porcentajes son muestra clara que el nivel de educación básica es paupérrima lo que provoca que en las escuelas se formen alumnos sin los conocimientos esenciales para emprender una vida laboral estable, incumpliendo el Estado Mexicano con la obligatoriedad que establece el artículo 123 de nuestra Constitución que consagra:

“Toda persona tiene derecho al trabajo digno y socialmente útil; al efecto, se promoverán la creación de empleos y la organización social de trabajo, conforme a la ley…” 

Es así que debemos de dictar políticas educativas que tengan obligatoriedad a nivel nacional, esto con la finalidad de estandarizar los programas educativos para garantizar que a nivel Nacional se luche por tener el mismo nivel educativo y se logre que todos los ciudadanos tengas las mismas oportunidades de acceder a una vida laboral en plenitud.

Otro factor que genera “Disparidad y Exclusión Social” en el Sistema Educativo se debe a que la Carrera Magisterial se encuentra a merced de un grupo Gansteril que es dueño de los “avances” y retrocesos de la política interna del Sector Educativo. Es por ello que el Gobierno Mexicano debe de buscar mecanismos para transparentar la relación Sindicato-Agremiados, para lograr que los trabajadores de la Educación ejerzan sus labores sin presión alguna que merme su labor magisterial, contribuyendo al crecimiento socioeconómico- político de este país.

Debemos de entender que la “Disparidad y Exclusión Social” en el sector educativo trae como consecuencia que la educación a nivel nacional no encuentre puntos en común que permitan unificar la enseñanza, esto trae consigo que el deterioro educativo en nuestro país sea mas notorio, al grado de que al día de hoy no se ha logrado cubrir al cien por ciento la demanda educativa.

Concluimos que en pleno siglo XXI y con los avances tecnológicos,  actualmente se encuentren niños y jóvenes trabajando  sin asistir a la escuela, pues el estado mexicano tiene la posibilidad de dotar al sector educativo de los recursos económicos suficientes para cubrir con las necesidades básicas de educación en México.

Es por eso que necesario etiquetar al menos un 8% del PIB nacional para fortalecer la educación nacional en todos sus niveles, creando políticas y programas dirigidos a la planta docente, y un fideicomiso único y exclusivo para la creación, mantenimiento y actualización de más y mejores planteles educativos.

Todas estas ideas son propuestas en razón que el Movimiento de Regeneración Nacional tiene como finalidad ultima la creación de un Estado Democrático y Social de Derecho, en el cual todos los mexicanos sin excepción alguna  tengan acceso a un sistema educativo incluyente, de calidad y que responda a la realidad social del país.

Se tiene que trabajar para erradicación de la Disparidad y Exclusión Social en el Sistema Educativo, pues todos y cada uno de las mexicanas y los mexicanos tienen derecho a ser educados como medio para lograr un bienestar.

*Ingeniero Químico y Economista.

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